Resumen del proyecto

El Mecanismo de reducción del riesgo de crédito (CRAF) es una iniciativa desarrollada por el Fondo de Desarrollo de la CARICOM (CDF) en colaboración con la Secretaría de la CARICOM, la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit GmbH (GIZ) y otros socios estratégicos y de implementación clave. El objetivo principal del CRAF es proporcionar un incentivo para préstamos adicionales a pequeñas y medianas empresas (pymes) para proyectos de energía renovable y eficiencia energética en el Caribe.

El financiamiento actual de proyectos de energía renovable y eficiencia energética se ve obstaculizado por varios factores: una notoria falta de demanda por parte de las pymes; una comprensión limitada de la tecnología y del potencial ahorro en costos que se puede lograr a través de tales intervenciones (tanto de los financiadores como de los propietarios de las pymes); un mercado local relativamente poco desarrollado, que comprende a las empresas de servicios energéticos; una falta de garantías y/o recursos de flujo de caja de las pymes; y un apetito de riesgo limitado entre los financiadores para aumentar el crédito a las pymes para tales intervenciones.

El CRAF busca superar estas barreras a través de un abordaje integrado, ofreciendo una garantía de riesgo crediticio a los financiadores y asistencia técnica específica para crear capacidades entre las pymes, los financiadores y otros actores del mercado, incluidas las empresas de servicios energéticos.

La Fase Uno del proyecto fue realizada por los consultores Camco Clean Energy, y se articuló en torno a un estudio inicial de viabilidad y diseño, centrado en cinco países del Caribe: Jamaica, Belice, Surinam, Barbados y Santa Lucía. La consultora examinó el mercado de energía baja en carbono de la región y analizó qué formas de intervención alentarían la adopción de energía renovable y eficiencia energética en el sector de las pymes.

El principal resultado de la Fase 1, que se realizó entre febrero y julio de 2018, fue un diseño propuesto para el CRAF compuesto por tres elementos principales:

  1. Un instrumento de riesgo de crédito (CRI) para estimular préstamos adicionales ─ mediante la suscripción de hasta el 80% de un préstamo destinado a proyectos de energías renovables y eficiencia energética, este instrumento mitigaría el riesgo de pérdida en caso de incumplimiento de pago por parte del prestatario;
  2. Un mecanismo de asistencia técnica para hacer crecer el mercado, ayudando a los actores locales, tales como las pymes, las empresas de servicios energéticos y los financiadores a fortalecer sus capacidades y;
  3. Un programa de monitoreo, evaluación y mejora progresiva.

En julio de 2018, las principales partes interesadas de la región validaron y aprobaron estos elementos centrales de diseño en un taller celebrado en Surinam, que ha allanado el camino para el inicio de la Fase Dos del proyecto.

En septiembre de 2019, se contrató a Camco Clean Energy para ayudar al CDF en la Fase 2 de la implementación del CRAF. La Fase 2 buscará finalizar los principales elementos de diseño del CRAF, que incluyen un programa de asistencia técnica (TAP), un instrumento de riesgo de crédito (CRI) y una estructura de monitoreo y evaluación. Además, Camco está ayudando al CDF a lanzar un piloto del CRAF operacional y capitalizado en al menos dos países de la CARICOM, que se seleccionarán entre Barbados, Belice, Guyana, Santa Lucía y Surinam. 

La preparación del piloto para el lanzamiento implicará la finalización del diseño institucional, la gobernanza y la estructura empresarial del CRAF, incluida la elaboración de todas las políticas y procedimientos asociados y la documentación legal. También se requerirá la preparación de un canal inicial de transacciones, junto con la identificación y firma de un primer grupo de participantes y proveedores de servicios energéticos. Se espera que el proyecto piloto del CRAF se lance a más tardar en septiembre de 2020 y que continúe por 12 meses.